Creo que a pesar de ser un poco extrovertido, esa característica siempre ha sido una fachada donde ocultar algunas carencias... y creo que eso puede ser muy común. También me ha gustado explorar la naturaleza de las cosas, tanto físicas como mentales. Creo que esta es mi última forma de buscar una luz...
Hace algún tiempo disfrutaba de la vida, de joven fui aventurero y la propia experiencia fue haciendo de mi un hombre más tolerante a las variedades y variaciones de la vida... creo yo fui madurando. La muerte fue una compañera que siempre me ha evitado hablar de frente, lo hacía a través de las tragedias de mis amigos... y de la de mi hermano Roy. Para todo ello mi respuesta fue trabajar, y evitar el dolor trabajando y trabajando.
Me casé una primera vez claro está nunca fui santo más bien comencé a vivir la experiencia de la vida precisamente cuando me casé... y mi forma de hacer las cosas y mi adicción al trabajo solo tenía un claro desembarco... me divorcié con 33 años, después de 12 de matrimonio, con una hija de 11 y otra de 3: Mis Ángeles.
Viajé mucho, a muchos países y estudié. Antes de ello era religioso, hasta me inicié como misionero y siempre he tenido corazón para los que más necesitan, si bien no fui todo un caballero con todas las mujeres me consideré una persona buena, de las que muchos abusan para sus propios beneficios; pero sigo creyendo que más bien cuando alguien abusa de otros, ignorantes pensando que su victima es el ignorante, se cierran a sí mismo las puertas...
En el transcurso de mis estudios y viajes mis creencias religiosas se transformaron en interrogantes y llegué a la conclusión que dios existe, no como un ente, sino como un concepto, creo yo el concepto más elaborado y útil para el desarrollo de la conciencia humana y las bases de todas las civilizaciones... eso... un concepto, el mejor de todos los conceptos que jamás ha generado el ser humano. Así puede entender que dios somos nosotros mismos y con mejor aplicación de este concepto, dios es cada persona que tenemos al lado, cada ser que roza nuestra existencia, en forma directa e indirecta... pero no tengo las respuestas a todo, no con ello pretendo ser sabio ni mucho menos, tan solo otro ser humano, práctico, más humano, más bueno.
Me casé una segunda con una mujer muy buena: Mercedes, una persona con una vocación para los niños como a nadie he conocido, sin embargo... creo yo... que sus fantasmas y los míos se juntaron evitando así cualquier estabilidad, pero fue una segunda madre para mis hijas y eso lo mantuve siempre como el aspecto de mayor valor entre nosotros haciendo mínimas sus constantes huidas... después, considero mejor vivir lo que no pudo en su juventud y prefirió las aventuras a la estabilidad y claro está me divorcié por segunda vez...
Me enamoré de mi hija como solo un padre lo puede hacer, mi hija lo era todo a sus 19, mi refugio, la que cuidaba de mi, se mantenía al tanto de mi, iba conmigo de compras y ayudaba a su pequeña hermana a crecer, me mantenía cuerdo y conectado al mundo y a pesar de que no compartía mis creencias y más bien yo las de ella... siempre me miró con amor y ternura, comprensión y respeto, y yo solo tengo ojos para verla con admiración porque además tenía la vocación para ver y cuidar de ángeles en la tierra, estudiaba educación especial en la UCR.
El 5 de setiembre del 2008, cuando entre mis diligencias de trabajo la dejé de la mano de su novio y camino al cine, mientras revisaba unos correos en el mismo sitio recibí una llamada que nunca se llegó a comunicar, pocos minutos después recibí la llamada de su mamá desesperada y desde entonces toda lógica se perdió para mi.
No fueron al cine, algo estaban discutiendo como adolescentes que eran, y al llamarme cruzando la calle mi hija se me fue en un suspiro... y se llevó consigo la razón y la cordura...
A los largo de dos años mi dolor ha sabido habituarse a la sociedad, mejor no hacer crisis porque se pierde demasiado en lo profesional... mejor no desahogarse porque en el proceso se tiene el riesgo de perder el control y hacer daño a otros... mejor aparentar ser cuerdo y sonreír porque la gente se cansa de las miserias ajenas...
Hasta hace poco tengo alguna claridad mental para ver la necesidad permanente de mi otra hija en tener a su papá a su lado... y para explicar el motivo de no desaparecer de esta insoportable existencia, como le decía a mi terapeuta, me sentía como de pie en lo alto de un enorme muro teniendo de un lado a mi Susana sin saber donde está y con mi enorme necesidad de ir a buscarla pero sin poder porque del otro lado del muro está Katherine a la cual debía de responder como padre... solo cuando entendí que mi pequeña hija no está al otro lado del muro de donde se encuentra mi Su, sino el lo alto del muro sufriendo la ausencia de su hermana igual que yo, entendí que debo acompañarla... y que por el momento debo quedarme aquí.
El trabajo se ha convertido en otra vez mi maldita cueva, y mi casa tan solo en el dormitorio... y me bella Katherine en la latente llama que insiste en dar luz a una existencia muy oscura... mi pobre hija...
Hoy me siento muy cansado y mi corazón está en dedazos y la gente solo habla de dios... y yo sigo pensando que si de verdad no fuera solo un concepto tendría al menos como reclamar o pedir una explicación... En un intento por encontrar alguna aunque sea ilógica creo que puede valer la pena leerla... Hoy abro esta ventana para ver si es posible respirar, dejar al menos entrar a mi ser una pequeña brisa...
Pero con el respeto que como personas se merecen, me gustaría leerles palabras de razonamiento lógico que me ayuden a entender para que vale la pena vivir así, que razón existe para no solo mi dolor sino el de toda la humanidad, no como civilización, sino el dolor de cada padre que deja de tener a su hija, la razón de ver tanta angustia en este planeta, la razón para explicar porque un ser humano se enajena y desgarra de esta existencia la presencia de otro ser humano... donde está la lógica, la razón, el sentido, la claridad y la luz en tanta, tanta, tanta obsenidad.